EL TIEMPO Y LAS CULPAS
El tiempo es tan relativo; es amigo algunas veces, sin embargo, otras no. El tiempo transcurre dejando momentos colmados de alegrías o sinsabores. Otras veces nos deja como en una cuerda floja o en bifurcaciones de, qué hacer y cuándo hacer.
Parece que en algunas oportunidades te quedas corta de palabras o estas aparecen cuando ya es tarde o dices palabras de más que te golpean haciéndote preguntar ¿Porqué dije esto o aquello?.
Todo esto y muchas otras cosas nos hacen sentir tan "culpables" que comenzamos a cargar ese saco invisible, en algunos casos pueden acompañarnos hasta por muchos, muchos años.
Si bien la culpa es un elemento que te permite evaluar lo que pudiera estar mal en tu comportamiento, no obstante, se puede usar como un canal de crecimiento y no de castigo constante o perpetuo.
Autocastigarnos o acusarnos puede degenerar en daños en tu estado mental, en la vida espiritual y por ende, todo este malestar o culpa que no damos por concluido, termina por influir en nuestro organismo complicando aun más el panorama.
Con ánimos de ayudar, dejaré algunas maneras de lidiar con la culpa luego de un evento que consideramos estuvo mal:
Acude al perdón
Se generoso contigo: perdónate; usa la lógica: no tienes, por mucho que te culpes, la posibilidad de "arreglar" lo ocurrido atormentándote por meses o años; pero si puedes perdonarte y corregir tus futuras actuaciones"
Perdonarte es un acto de madurez y corregir te hace sabia. El perdón te hace libre. Aprende también a pedir perdón. El orgullo es un elemento de cansancio; evítalo.
No magnifiques la culpa
Puede ocurrir que te pasas odiándote por algo que hiciste: ¿Dejaste la dieta? ¿Insultaste a alguien en un momento de enojo? ¿Criticaste a alguien a pesar haber prometido no hacerlo?
Quizás puedan existir situaciones más graves por las que sentirnos culpables pero la culpa va a luz de alerta, no para hacer mas grande tu pena, sino para enmendar y rectificar. Es un "sin sentido" e irracional pasar mucho tiempo bajo un martirio auto-infligido.
Conócete y ámate
Cuando aprendes a conocerte y a amarte, serán menos las cosas que harás en menoscabo tuyo o de otros. Recuerda también que habrá algunas veces que no te culparás tu, sino que otros querrán poner culpas sobre tus hombros. Cuando te conoces, puedes determinar tu grado de responsabilidad y será entonces cuando aceptarás o rechazarás las culpas.
Cuida tus pensamientos y palabras
Pensar que eres mala persona o decirlo, puede llevarte a ser una mala persona. Cuida minuciosamente tus pensamientos y palabras porque tienen el poder de crear lo que creemos ( y no se trata de magia); Se trata de un principio ineludible de vida. No le des permiso a tus pensamiento o palabras de culpa, de arruinar la poderosa vida que deseas construir.
Cree en Dios
Creer en Dios es una conexión directa al perdón; El es un Dios de amor, perdón y transformación.
Espero que alguna palabra te haya servido como un ladrillo para seguir construyendo una vida de equilibrio, respeto y amor que mereces.



Comentarios
Publicar un comentario
Tu comentario es muy valioso